Ryan Hreljac

Un “Principito” canadiense  ahorró desde los seis años para llevar agua potable a África.

6Con apenas seis años, Ryan Hreljac, un niño canadiense que despertó una conciencia impresionante a tan temprana edad, sorprendió a su madre cuando un día se ofreció a realizar todas las tareas del hogar durante un año a cambio de 70 dólares con los que compraría un grifo para enviarlo a África, pues le había impactado mucho la noticia que recibió en clase de que la primera causa de muerte de los niños africanos se debía a la falta de agua potable. Ante su inquietud, la maestra le dijo que un grifo en ese continente podía costar unos 70 dólares y desde ese momento él consiguió una misión en su vida, convirtiéndose en el verdadero “Principito”.

Pronto se enteró que para lograr que los niños en África pudieran tomar agua limpia con solo abrir un grifo, como él lo hacía todos los días, necesitaría un presupuesto mucho mayor. Lo más importante era perforar un pozo y eso tenía un valor de unos dos mil dólares. “Tendré que hacer más quehaceres entonces”, fue su rápida solución. No tardó en contagiar a su vecindario de su noble propósito y con la ayuda de cientos de personas que se conmovieron con la causa logró reunir el dinero para el primer pozo en Uganda. Ryan ya tiene 24 años pero desde los seis se convirtió en un héroe.  Con su iniciativa ha logrado inaugurar 432 pozos en 15 países, dando de beber a más de medio millón de personas.

 

Luiz Gonzaga

Biólogo marino recupera él solo 20 mil metros cuadrados de vegetación

5Los pájaros y los cangrejos vuelven a las orillas de la laguna Itaipú, en las cercanías a Río de Janeiro, Brasil, gracias a la labor incansable del biólogo marino Luiz Gonzaga, quien dedicó años de trabajo a la siembra de más de tres mil árboles, logrando recuperar unos 20 mil metros cuadrados de vegetación que se habían convertido en manglares arenosos tras años de erosión.

El proyecto para recuperar la zona comenzó en 2012 en el borde del canal Camboatá. Aquí la vegetación ya es casi impenetrable. Los esfuerzos más recientes también han mostrado resultados: En la frontera de río João Mendes, donde unos 300 árboles dan un tinte verde a la tierra negra.

 

Jadav Payeng

Un solo hombre levantó un bosque de 1.360 hectáreas en la India

Era el ano 1979, la región de Assam, en el norte de la India, había quedado devastada por las inundaciones, y como las autoridades en materia forestal habían desauciado el lugar, Jadav “Molai”Payeng, con apenas 16 anos, decidió ser un héroe y salvar su tierra natal.

Lo que comenzó con la siembra de algunas semillas se convirtió en un ecosistema nuevo que abarca 1.360 hectáreas de selva y hoy sirve de refugio a aves, ciervos, rinocerontes, tigres y elefantes, algunos en peligro de extinción precisamente por la pérdida de hábitat. Molai dedicó 30 anos de su vida a cuidar sin la ayuda de nadie el bosque que levantó prácticamente en un desierto y hoy lleva su nombre, demostrándo que sí podemos ser héroes.

 

Ruth Buendía

Mujer asháninka impidió desplazamiento de una comunidad frenando proyecto de una represa.

3Ruth Buendía Mestoquiari, de 37 años, nació en la comunidad asháninka de Cutivireni en la selva central del Perú. Trabajaba como mesera y vendedora en la ciudad de Satipo, pero era víctima de una severa explotación hasta que conoció a un dirigente asháninka, quien la invitó a participar en talleres de capacitación para líderes y empezó a viajar por las comunidades de la cuenca del río Ene que carecían de escuelas, asistencia médicas y falta de titulación de sus tierras. En 2005 llegó a ser la presidenta de la Central Asháninka del Río Ene (CARE).

El gran triunfo de Buendía fue haber evitado la construcción de una represa hidroeléctrica en el río Ene, cuyo contrato estaba en manos de la empresa brasileña Odebrecht como parte de un convenió entre Perú y Brasil, lo que habría desplazado a unas mil 500 familias indígenas. Luego de realizar una serie de conferencias para concienciar a las comunidades afectadas, logró elevar la denuncia hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), logrando que el Ministerio de Energía y Minas de Perú diera marcha atrás al proyecto y Odebrecht se retirara. Ruth Buendía ganó luego el prestigioso Premio Ambiental Goldman, el mayor reconocimiento que se otorga desde hace 25 años en materia ambiental.

 

José Vaesken

Un mecánico paraguayo reemplaza gasolina por agua para hacer funcionar su moto.

No se trata de un proyecto ambicioso para patentarlo y hacerse millonario. El mecánico y soldador industrial paraguayo José Vaesken, de 26 años, logró hacer funcionar el motor de su motocicleta con agua en vez de gasolina, y lo único que pide a cambio es que la universidad le ayude a perfeccionar su generador, le permita estudiar ciencias químicas y que luego el invento se haga público para que caulquiera pueda replicarlo. 

La base del funcionamiento del generador creado por Vaesken es la electrólisis, el proceso por el cual una corriente eléctrica separa el hidrógeno y el oxígeno que componen el agua. El hidrógeno actúa como agente comburente, y el oxígeno hace de carburante, produciendo juntos la combustión que posibilita el movimiento del vehículo.